
SPRI - Gobierno Vasco, 01/08/2012
Un total de 787 empresas han presentado su solicitud a la convocatoria de 2012 del programa Prointer, lo que ratifica la creciente apuesta de las empresas vascas por salir al exterior.
El número de empresas beneficiarias se ha duplicado desde 2008 hasta 2011.
El número de empresas vascas que dan el paso hacia la internacionalización aumenta año a año. Así lo ha constatado el Departamento de Industria, Innovación, Comercio y Turismo al comprobar las solicitudes presentadas a la convocatoria de 2012 del programa Prointer, destinado a incrementar los niveles de internacionalización de las empresas desde el mismo momento de la toma de decisión de su salida al exterior.
Un total de 787 empresas han presentado su petición de ayuda, lo que significa un incremento del 16% con respecto al año anterior. Este año el programa cuenta con un presupuesto de 9,2 millones de euros, un 15% más que en 2011.
Una prueba de la creciente apuesta del Gobierno Vasco, y también las empresas, por la internacionalización está en el dato de los últimos años: Desde 2008 el número de empresas que han accedido a estas ayudas se han duplicado al pasar de 318 en ese ejercicio a más de 600 el año pasado. La convocatoria de este año queda aún por adjudicar.
El programa Prointer abarca varias líneas de apoyo desde el inicio a la consolidación de la actividad internacional, así como la implantación en el exterior. El programa ayuda a cubrir entre el 30% y el 50% de los gastos ocasionados por estas actuaciones, entre las que se incluyen la promoción exterior realizada en cooperación, el plan de actuación internacional y las implantaciones comerciales, productivas y de empresas de servicios (ingeniería y consultoras, principalmente). Las cantidades recibidas por las empresas pueden ascender hasta los 99.000 euros dependiendo de las acciones que se financien.
Más del 80%, pequeñas empresas
La gran mayoría de las empresas solicitantes, en concreto más de 80%, son de menos de 50 empleados. La dimensión de las empresas vascas, fundamentalmente pymes, constituye una debilidad en su salida a los mercados exteriores. Por eso una vía válida para la internacionalización es la cooperación interempresarial, con acuerdos entre dos o más empresas independientes, donde se comprometen a operar conjuntamente compartiendo riesgos y costes.
En este sentido, en la última convocatoria ha habido 46 solicitudes relacionadas con algún tipo de cooperación (22 eran consorcios de exportación, un consorcio productivo y 23 grupos de promoción).
El perfil de las empresas que se presentan al Prointer se ajusta a los siguientes parámetros:
Entre los destinos más solicitados por las empresas para dar el salto a la internacionalización destaca sobre todo China, donde se ubica el 44% de los proyectos de implantaciones productivas apoyados por el Gobierno. En cuanto a las implantaciones comerciales, destacan las ubicadas en China y EEUU, en los que se ubica prácticamente el 40% del total.
Asimismo, Méjico, Brasil, China e India son los cuatro países donde se ubica más del 50 % de las implantaciones de empresas de servicios.
Los datos de los últimos tres años han demostrado que, tanto las empresas que operan en mercados extranjeros, como las que se han implantado en otros países están afrontando mejor la difícil situación económica. Con este propósito, a lo largo de la legislatura el propio Lehendakari ha encabezado misiones comerciales con las empresas vascas a diferentes países: Brasil, China, Emiratos Árabes, EE UU, India. Este año está prevista un nuevo viaje a Turquía.
El Departamento de Industria, Innovación, Comercio y Turismo, en su Plan de Competitividad 2010-2013, define como objetivo, entre otros, convertir a Euskadi en una economía abierta en una doble dirección: tanto en la salida al exterior como en la atracción de inversiones extranjeras.
Estos programas ayudan a este fin al lograr que las empresas de Euskadi encuentren nuevos mercados comerciales y se implanten en el exterior, de modo que incrementan su competitividad y su productividad. Estas salidas también suponen un efecto tractor de empresas extranjeras al País Vasco con sus correspondientes inversiones.
